La piel grasa se debe al exceso de sebo, es gruesa con poros visibles. Esto puede deberse a varios motivos: a una alteración hormonal, a algún tratamiento médico, al estrés o a una higiene incorrecta de la piel.

La piel grasa brilla principalmente en la zona T: frente, nariz y mentón. El maquillaje es difícil de mantener, tiende a correr y a cambiar de color durante el día (oxidación). La piel muestra comedones (espinillas, granos). Tiene muchas menos arrugas que la piel seca, pero las arrugas son más profundas.

Rutina de cuidado facial diaria, día y noche:

  1. Limpia el rostro con productos ligeros con o sin aclarado: agua micelar o espuma limpiadora.
  2. Tonifica el rostro con un tónico purificante para eliminar todo rastro de maquillaje y suciedad.
  3. Utiliza un contorno de ojos adaptado a su edad.
  4. Aplica un suero facial.
  5. Termina aplicando una crema hidratante ligera o matificante. Evita texturas grasas que puedan ser comedogénicas.
  6. Una vez por semana, exfolia el rostro con un suave exfoliante para eliminar las células muertas.
  7.  Aplica una mascarilla purificadora para absorber el exceso de sebo y reducir los puntos negros.

Si quieres información sobre los productos que te aconsejo, ves al link de cuidados pieles grasas o acneicas.

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