La piel sensible es más vulnerable a las agresiones externas y reacciona en exceso. Esto se debe a una alteración de la función de barrera de la piel.

La sensibilidad puede afectar a todos los tipos de piel, incluidas las pieles mixtas y grasas. La piel sensible es una afección cutánea y no un tipo de piel.

La piel sensible es delgada y presenta a menudo enrojecimiento.

Reacciona mal a los cambios climáticos.

También es intolerante a muchos productos cosméticos y puede causar reacciones alérgicas: irritación, calentamiento, granos, picor repentino.

Rutina de cuidado facial diaria, día y noche:

Para todos los tratamientos, utiliza productos hipoalergénicos: sin perfume y sin aceites esenciales.

  1. Limpia y Tonifica tu piel con productos sin jabón. Preferiblemente con lociones suaves y calmantes sin alcohol para eliminar todo rastro de impurezas y de maquillaje. Te aconsejo el agua termal, agua floral o agua micelar.
  2. Utiliza un contorno de ojos adecuado para pieles sensibles.
  3. Aplica un suero facial.
  4. Termina aplicando una crema hidratante, preferiblemente productos sin aceites esenciales y de ricas texturas que reducirán las sensaciones de incomodidad y calentamiento durante el día.
  5. Una vez a la semana, exfolia el rostro con un exfoliante muy suave para eliminar las células muertas, excepto si la tuvieras muy irritada.
  6.  Una vez a la semana aplica una capa gruesa de mascarilla hidratante o calmante.

Si quieres información sobre los productos que te aconsejo, ves al link para pieles sensibles.

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